Fuimos ayer a un concierto, en un viejo bar decorado en cada pared con pósters de leyendas de la música moderna. Y eso justamente fuimos a escuchar, música. Estábamos allí para animar a un amigo nuestro y su banda, era su debut, creo que escribí sobre él antes.
A él le encantan los Beatles, la música experimental, lo psicodélico, algo de esos gustos quedó reflejado en sus temas, casi todos instrumentales. Pero lo que más me llamó la atención fue el final. A mitad de la canción, el baterísta pasó a tocar los bongos de la forma en que se toca la tabla; y nuestro amigo, hizo de su guitarra un sitar, improvisando como lo hacía Ravi Shankar en sus colaboraciones.
En pocos segundos, el ambiente en el bar había cambiado. Parecía una escena del Concierto para Bangladesh, los presentes esperaban rock estridente, pero en cambio, descubrieron la música hindú y quedaron fascinados con ella. Y al finalizar, aplausos.
Me hubiera gustado grabar algo de aquella noche, bueno, seguro habrá otra oportunidad en un futuro. Para hoy, un recordatorio de aquel día en que Occidente conoció a la India. Disfruten, Bangla Dhun, por Ravi Shankar, Ali Akbar Khan, Alla Rakha y Kamala Chakravarty. A todos, Hare Krishna!

